13 de agosto de 2012

Nietos

video


No vale reírse de la cara de salame que tiene el maldito bastardo en los primeros segundos del video.

11 de agosto de 2012

Casi

Casi se me escapa, como si nada, como si fuera un día absolutamente normal, común y corriente. Manejando solo en el auto, de regreso a casa, se me cruzó por la cabeza: hoy sería el cumpleaños de mi papá.

No se desde dónde apareció su imagen. La misma. La única. Esa que mi cerebro no termina de procesar, ni siquiera cuando lo tiene que soñar. Es muy triste soñar con tu padre y que el subconsciente sólo pueda recrear su rostro como una fotografía; no creo que eso sea normal en los demás hijos de desaparecidos. Y yo con unas terribles ansias de ser un poco más "normal".

Es difícil escribir acerca de mi viejo, no sólo por lo obvio -que no llegué a conocerlo-, sino también porque pretendo escribir como si él pudiera leerme. Imaginar un cumpleaños en familia es un cliché simplista. No pienso caer en la tentación.

Es todo un drama, esto. Si me olvidaba de su cumple, mañana iba a sentir una terrible e inmensa culpa. Un acto injustificable. ¿Alguna vez el lector olvidó el cumpleaños de su padre? De todas maneras no me siento muy bien, aunque lo haya recordado. Junto con su imagen me inundó una gran tristeza y hace varios minutos que suspiro frente a un monitor. ¡Para colmo, llego tarde con el post que debería haber escrito en su honor! ¡Qué buen hijo!

10 de Agosto. ¿Sabían que en esa fecha también se celebra el día de la creación de la Fuerza Aérea? Irónico, ¿no? La misma Fuerza que se encargó de quitármelos.

¡Feliz cumpleaños, viejo! Me hubiera gustado poder darte un interminable abrazo, hoy (o mejor dicho, ayer). Te necesito mucho y no dejás de hacerme falta. Cada día.

6 de agosto de 2012

Herencia moishe

El maldito bastardo: -¿Querés que te llame yo?

Prima cantante: -No, tengo llamadas gratis.

El maldito bastardo: -Ah, yo también. Por eso te decía.

Prima cantante: -¿Vamos a debatir a quién le sale más gratis? ¡Es muuuuy judío, eso!



"La sangre no es agua", me dijo la Baba hace muy pocos días...

Para María

María hace un comentario en el post de La Baba y lo termina con una tanda de preguntas. Me pareció mas "correcto" (tuve que borrar "apropiado", puede sonar a humor negro ) responder en un post aparte.

Los apropiados, ¿siguieron siendo víctimas en su adultez hasta que fueron restituidos o hasta que fueron devueltas sus identidades? ¿O hasta que el apropiado se sintió bien con su familia biológica? ¿Hasta cuándo sigue perpetuándose ese delito?

Habría que hacer algunas consideraciones para esbozar una respuesta. La restitución de la identidad, en mi caso, se dio en el momento en que tuve mi verdadero y definitivo nombre. Eso fue el 21 de Septiembre del 2004. El 27 de Abril del 2000 fue cuando me enteré de que cabía la posibilidad de que fuese hijo de desaparecidos y el 2 de Junio de ese mismo año tuve la confirmación.

Fui consciente del delito que se cometió hacia mi persona desde ese viernes 2 de Junio, cuando un análisis de ADN lo determinó. En el 2004 se reparó la cuestión de mi identidad, no las consecuencias cotidianas del daño. Que te devuelvan tu nombre es solo una ínfima parte del asunto. Yo perdí mucho tiempo "del otro lado", viviendo una mentira (la que mi vida resultó ser). Me perdí de conocer a mi abuelo José, de disfrutar más a Argentina, de aprender a querer a mi Baba y de convivir con una hermana macanuda que, en algunos pasajes de nuestra historia, pintaba como toda una heroína y un ejemplo a seguir.

Te cuento algo: cambio todo mi nombre, incluso el Guillermo, por poder tener recuerdos desde mi infancia de todos los que te nombré en el párrafo anterior. Sé que no es válido como moneda de cambio, pero el nombre, al lado de lo señalado anteriormente, pasa a ser una minucia.

Creo que las consecuencias de ese delito no concluyen jamás. Es un gran aliciente sentirte parte de tu familia, pero los años perdidos no regresan. Lo vivido por ellos, por más que te lo cuenten pormenorizado, no pasa a ser una vivencia propia. Para mí, el Abuelo José es una figura tan ausente y lejana como lo son mis padres. No puedo hacer que dejen de ser una foto perpetuamente inmóvil.