9 de octubre de 2013

Lo que se hereda

De vez en cuando se me da por mirar en que anda Maricel. Le espío el twitter y su blog. En facebook no puedo. Me tiene bloqueado.
Hace un par de meses, cuando estaba curioseando, me encuentro con mi hijo al lado de la computadora.

Nacho: -Esa es tu hermana?
Yo: -Si. Es tu tía.
Nacho: -Ahh! Y están peleados?
Yo: -Si. Hace tiempo.
Nacho: -Y le pediste perdón?
Yo: -Si.
Nacho: -Y te perdonó?
Yo: -No.
Nacho: -Y ella te pidió perdón?
Yo: -No. Esta enojada.
Nacho: -¿Conmigo también esta enojada? ¿Por eso no me viene a ver?

¿Que se le contesta a un nene de 5 años que pregunta por la ausencia de su tía? Mi hijo es una criatura que sabe lo que es sentir los vacíos que deja la gente que no está. Lamentablemente creció viéndome sufrir por mis padres pero ellos no están porque no se lo permitieron, porque alguien jugó a ser Dios y les arrebató la vida. 

Yo: (Tragué saliva como pude) -Tu tía vive lejos, en otro país. No puede venir a verte seguido.
Nacho: ¿Muy lejos?
Yo: -Si. Ademas te vino a ver tres veces. ¿Queres volver a ver las fotos?
Nacho: -¿Yo era bebé?
Yo: -Si.
Nacho: -Bueno.

Al menos Nacho tiene fotos con ella. Catalina ya tiene tres años y aun no la conoce.

El heredó el enojo. Ella el desprecio.

Al menos mis padres estarían si pudieran.

8 de octubre de 2013

Invisible

Pasó otra vez. Todos los años es lo mismo. La fecha se me viene encima, sigilosa, para darme un golpe de tristeza.
Mis 6 de octubre no son fáciles. Representan el principio del fin de mi familia. Es un hito que tiene solo esa fecha como cierta, cuando todo lo demás es niebla.
El primer 6 de octubre de todos, era secuestrado mi papá, desde su comercio, por un grupo de tareas. Un rato mas tarde mi mamá -conmigo dentro de su vientre- y mi hermana, corríamos la misma suerte.
Maricel iba a contar con una ultima posibilidad que le daba mi mamá y el destino: la dejan en la casa de un primo. ¿El resto de nosotros? Desaparecemos.
La noche del 5 de octubre del 78 fue la última que pasaríamos como una familia normal.
¿Por qué es tan jodida esa fecha? A partir de ese momento nadie tiene datos precisos. Lo único verdadero es que hasta unos días después de mi nacimiento, mi mamá estaba viva. ¿Qué pasa luego del 15 de noviembre del 78? Nadie puede especificarlo. ¿Papá estaba vivo? ¿Llegó a conocerme? ¿Volvió mamá a la R.I.B.A conmigo? ¿Cuando, como y donde los mataron? ¿Quien? ¿Donde fueron arrojados sus restos? Ni una sola respuesta después de 35 años. 
Inmerso en estas preguntas estuve todo el día de ayer. Es imposible dejar de pensar en nosotros, lo que fue y lo que pudimos haber sido. 
Hace años que intento escribir conjuntamente con mi abuela un recordatorio sobre mis padres en Pagina/12 para estas fechas. Lo intento pero no lo consigo. Ella se ocupa por su cuenta pero tiene el gesto de nombrarnos a mi hermana y a mi, recordando a nuestros padres, en ese cuadradito. O al menos lo tenía.  
Ayer, como siempre, hubo recordatorio en el diario:


Como pueden ver, falta alguien en la firma. Alguien está ausente. Invisibilizado. Desaparecido. Soy yo. 
A veces pienso que mi abuela y mi hermana serían felices si yo aun no hubiera sido encontrado. ¿Qué otra cosa se puede pensar sino?  
Lo siento mucho. Yo no soy como esperaban que fuera. No tuve un proceso corto de aceptación de mi historia y padecí una negación importante los primeros años. Hay algo que debo decirles: no fue mi culpa.  
Miro la foto de mis padres mientras escribo esto y pienso. ¿Que pasaría si ellos estuvieran vivos? ¿Sería capaz mi abuela de cometer tal desprecio? No lo creo. ¿Que clase de personas, en un día con tal significado, es capaz de ingeniar un acto de despojo tan vil? 
Habla mal de ellas como madres: Mi abuela rechaza al hijo de su hija y mi hermana -como futura mamá- menosprecia a quien nace de las mismas entrañas que ella.  
Imaginemos un futuro improbable: ¿qué sucede si mi sobrino no le agrada a su mamá? ¿Lo tira al tacho? ¿Lo trataría con desdén? Quiero creer que no. 
Yo no voy a permitir que ahora, después de tanto tiempo, sean mi abuela y mi hermana quienes me hagan desaparecer de la historia de mi familia de nuevo. La vez anterior nada estaba en mis manos para torcer mi destino. Me llevaron como feto los militares. Sobreviví y así pude cumplir con el último deseo de mis padres. Hoy no soy una criatura indefensa. Hoy puedo gritar y pelear por mi lugar. No va a ser mi propia sangre quien me arrebate mis raíces. Nadie me va a volver a invisibilizar. Nunca más. 

Ser hijo no es publicar un recordatorio en un diario, para caretearla, una vez al año. Ser padre tampoco. Una (mi abuela) ya olvidó como ser madre y otra (mi hermana) todavía no lo sabe. Yo las ayudo desde acá. 

Nunca más.

6 de junio de 2013

Esa infancia (III)

Lo anterior: Esa infancia (I) y Esa infancia (II).


Dormitorio:

Ella toma al niño y lo sienta al borde de su cama, trata de explicarle que no pasa nada. Quiere tranquilizarlo, pero llora desconsoladamente. Él no puede parar de mirar la sangre que corre por el rostro de esa mujer que lo acaricia y lo peina. 

Aparece F.G. Su rostro está desfigurado por la rabia. Se para a espaldas de ellos. El niño lo mira, le tiene miedo. F.G. levanta a la mujer de los pelos y la gira. La insulta y la golpea con los puños cerrados una, dos, tres veces [de joven practicó boxeo].

Ella cae - o él la arroja - en la cama de una plaza [la cama está ubicada contra la pared]. Se acorrala contra el muro. Él la toma desde sus ropas y comienza a azotar su cabeza contra la pared. El niño ya no puede ni llorar, presa del susto, cuando aparecen las primeras manchas de sangre. Él, mientras tanto, le grita y seguramente la putea sin fin.

El niño quiere ayudarla. Está parado sobre la cama, en un costado, viendo toda la escena en primer plano. Absorto. Decide amortiguar los golpes de la cabeza. Encuentra la forma de colarse entre el cuerpo de T.J. y la pared. 
¿Él? Sigue ciego, moviéndose mecánicamente y zamarreándola; no se percata del niño que queda atrapado entre la pared manchada de sangre y la cabeza de T.J. que viene y que va a dar directamente a sus genitales. Soporta varios de los embistes, pero el dolor es muy fuerte y el estómago se le retuerce. Asoma una arcada. El dolor le provoca náuseas. Va a vomitar. 

F.G. sale de su trance. No sabe qué hacer con la criatura. El niño no puede más del dolor y camina como puede al baño; no quiere manchar el piso de madera.  Ella, atontada, lo sigue. Mareada. Se cae y arrodillada se desplaza unos metros; se vuelve a incorporar.

Desde la cocina el niño ve la secuencia: ve a F.G., que sigue en el dormitorio, después mira hacia la mancha de sangre. Otra arcada. El niño corre al baño. 

                                                                                                                                                   

2 de junio de 2013

ADN

Ese dos de junio, el del dos mil, fue viernes. Hacia tiempo que me estaba viendo a escondidas de mi apropiadora con Maricel.

-Es verdad, entonces? Le dije cuando la llamé por teléfono a su casa para preguntarle si tenía alguna novedad del ADN. Apenas pasaban las diez de la noche. 

La novedad llegaba con una confirmación grande como la mentira en la que había estado sumergido: 99,999% de certeza de que yo era Rodolfito. Yo soy yo, podría haber pensado.

-Si, sos mi hermano! Me dijo, del otro lado. Hacia solo minutos que la habían llamado para darle la noticia. Se podría decir que su felicidad y emoción fue tan grande que pude sentirla a la distancia y tuve la necesidad de llamarla.

Ya estaba todo confirmado. Ya no quedaba ningún lugar para la duda. Ella estaba muy contenta, como nunca más la escuché. 

Yo? No sabía en donde estaba parado. Debía estar contento o triste? La desorientación era terrible. Miedo.   Hacia días que soñaba que yo no era yo.

Mi apropiadora estaba a solo dos habitaciones y yo hablando lo más bajo posible con mi hermana. Los lazos construidos con la que creía que era mi familia se desdibujaban lentamente, como que desaparecían. Se desvanecían. Colgué pensando en la madre de quien creí que era mi madre. Esa abuela, que no era mi abuela, a la que lloré tanto ese diciembre de 1984 cuando murió. Hasta ese año fue la única abuela que había tenido. Pensé en Cecilia, esa prima a la que amaba como a una hermana y en mi apropiadora. 

Esa noche el primer hilo que se evaporó fue el del lazo que me unía a esa no-abuela. 

Me dormí triste y la deje partir de mi memoria. Ya no puedo ya recordar su rostro. 

Hoy abuela es Argentina. También es Rosa. Las que debieron ser siempre.

27 de abril de 2013

Trece años

Cuando sea el mediodía de hoy, se estarán cumpliendo trece años desde que conozco la verdad de mi historia.

Mi hermana recuerda de ese día que sonaba Abba Teens de fondo. Yo, todo lo que recuerdo, está en estos tres posts:





29 de marzo de 2013

Esa infancia (II)

Lo anterior: Esa infancia (I).

Cocina

El niño mira la televisión en su cuarto. La entrada principal a la casa se encuentra en el comedor. Se escuchan llaves y la gran puerta de metal se abre. Es él. 

El niño se levanta y todavía rengueando se acerca hacia el recién llegado para abrazarlo, esperando la golosina que siempre le trae, un Tubby 4. Ella, desde la cocina, no habla ni se mueve. No sale a su encuentro; lo espera para poder desahogarse después de todo un día de mascar rabia. Él lo sabe. 

El hombre abraza a la criatura, que se aferra de su cintura. Se agacha y antes de darle un beso en la frente, le huele el pelo. Ese gesto tan raro, casi animal, no podrá borrarse de la memoria del niño, incluso después de treinta años. Todavía hoy relaciona ese acto con algo irracional, propio de los perros. ¿Quién olfatea a un pequeño? Solo F.G..

Suspira como intentando inhalar coraje, tomarlo del aire, y mientras el niño vuelve a su pieza con su dulce, él camina hacia la cocina. Es el momento de la confrontación y tanto él como ella lo saben. Él la saluda, primero de palabra y luego intenta darle un beso. Ella lo esquiva en silencio y le corre la cara. Comienzan las hostilidades:

Ella (llevándose las manos a la cintura y a los gritos): -¿¿Y?? ¡¿Qué tal estuvo el paseo con la puta esa?!

Él (con su dedo índice en los labios, intentando callarla): - ¡Shhhh! ¡Está el nene, hablá bien! ¿Cómo la vas a llamar así?

Ella (quitándose el delantal de la cintura): ¿Y cómo querés que la llame? Ni siquiera tuvo la delicadeza de no ponerse perfume. ¡Apestás al perfume de esa atorranta! ¡Y lo hace a propósito, para que yo me dé cuenta, para que yo tenga la seguridad de que mi marido me engaña con una puta! ¡Y encima no es cualquier puta, es la gran puta, el gran yiro del barrio! (le arroja el delantal en la cara) Y yo mientras tanto acá, limpiando la casa, ocupándome del nene y sacando la mugre de tu ropa... ¿Qué mierda hago yo lavando y planchando tu ropa? A partir de ahora, que te atienda tu hembra. ¡Vamos a ver si es tan buena para lavar y planchar como lo es para cogerse a maridos ajenos!

Él (fingiendo sorpresa): - ¿Pero de qué hablás? ¡Estás loca!

Ella (sonriendo y levantando ahora más la voz): - ¡Ahhhh! ¿Ahora yo soy una loca? Bueno, ¡la loca se cansó! ¡Se pudrió! ¡Mandate a mudar de esta casa! Dejame con mi hijo. ¡No quiero pasar un minuto más con un turro como vos, con un hijo de puta! - (se va acercando a él) 

El niño dejó hace rato la televisión, aunque todavía está masticando su dulce. Busca desde su cuarto, pero no ve a nadie; sólo se oyen gritos. De repente, junto con la última frase que ella grita, ve aparecer la figura de F.G. retrocediendo y los brazos de T.J. empujándolo a la altura de su pecho. Él se frena. Ella se acerca; el niño puede verla. F.G. es diestro y años atrás había practicado boxeo. Levanta ambos brazos: el izquierdo queda con el puño cerrado a la altura de su nariz, en guardia; el derecho va a parar directamente a la nariz de T.J., que no puede hacer nada para evitarlo.

Ella se toma la cara con ambas manos, las separa lentamente y en las palmas puede verse un gran manchón rojo. La sangre brota desde su nariz. Llora.

Él (enojado): ¿Ves? ¡Es todo culpa tuya! ¡Mirá lo que me hacés hacer, tan feliz que venía yo!

El niño (asustado): ¿Mamá?

Ella (llorando y limpiándose la cara): - ¡Feliz de que te vivan! ¡Si esa yegua, lo que quiere es tu plata! La única tarada que estaría con un negro ignorante como vos, que no sabe usar el bidet para limpiarse el culo, soy yo. ¿O pensás que va a dejar a su novio por alguien como vos? ¡Pero ésta me la pagás! ¡Yo te meto una denuncia!   

Levanta el delantal del suelo y se limpia la cara. Camina con la cabeza hacia atrás y pretende dirigirse a la pieza, para calmar al niño. Pasa cerca del él, que se encuentra en un estado intermedio entre la furia y la vergüenza. Furia porque sabe que no dá la talla, que es un don nadie comparado con el novio de su amante; no tiene ni la pinta ni los modales de ese tipo, es rústico y menos ocurrente y, en el fondo, sabe que la única diferencia entre ambos, en donde él tiene ventaja, es en la billetera. Vergüenza, porque una denuncia significa pedir un gran favor para que su legajo se mantenga pulcro para el próximo ascenso. No puede permitirse "patinar" y ver pasar un nuevo grado por una simple denuncia. 

La toma de los pelos con ambas manos y la zarandea violentamente para soltarla con bronca hacia el comedor. Ella no cae, pero se tambalea asustada mientras encuentra la mirada del niño, que está a punto de romper en llanto. La escena se desarrolla casi en silencio, sino fuera por el barullo incomprensible que sale de una radio AM. 


Él se da vuelta, toma el aparato, que se encuentra en la mesada, y lo desenchufa de un tirón. Lo sostiene sobre su cabeza. Ella sigue caminando hacia el cuarto. El niño llora, arrodillado en el piso de madera. Ella lo alcanza y lo abraza para calmarlo mientras continúa sangrando. Se oye un gruñido y de repente un golpe. La radio impacta en la pared del comedor, justo a unos centímetros de la puerta de la pieza y se desarma por completo. 




(Todavía hoy, recuerdo esa radio y su partes desparramadas por el piso del comedor)


22 de marzo de 2013

Palpitando un festejo

Dentro de unos días, más precisamente el catorce de abril, el blog va a cumplir un año. Donde inició? Con este humilde y sencillo post: (ahora, queridísimo/a lector/a debe hacer click aquí para leerlo).

Está cerca la fecha y el sitio lleva más de 9.000 visitas. Sencillamente gracias!

No les voy a negar que en principio solo pretendía tener la posibilidad de ejercer mi derecho a replica, pero lentamente el color de los diferentes post fue variando, como los fieles seguidores han podido apreciar. 

No olvido las criticas constructivas y he intentando no caer irremediablemente en la tentación de escribir sobre un solo personaje. A veces resulta imposible. 

Los comentarios hacen más fácil seguir escribiendo y también pueden despejar dudas. Hay gente que retweetea y comparte cada nuevo post o promociona a su manera el sitio. Tengo dos editoras de lujo, que corrigen entre otras cosas mis acentos. Gracias también a ustedes. 

Que desea el maldito bastardo como regalo de cumpleaños de su blog? Yo se que ustedes se están haciendo esa pregunta en este preciso instante desde el otro lado de la pantalla de su monitor o del celular, no lo nieguen. Los conozco.

La verdad? Con que el sitio alcance las 10.000 visitas me alcanza y me sobra. Nada extravagante ni imposible y tampoco algo que ofende la moral o se aparte de las buenas costumbres. Solo eso.

21 de marzo de 2013

Del otro lado del vidrio

Salió de clases. Saludó a sus compañeros y enfiló hacia la esquina.

Desde hace un tiempo tiene por costumbre mirar las caras que va cruzando en su camino. Mira sin ver, tratando de encontrar algo que le llame la atención. La gente en la ciudad parece moverse como arrastrada por una fuerza invisible y sin oponer resistencia; se deja llevar. De vez en cuando mira cómo cruzan la calle los autos y a veces las motos. En otras oportunidades, cuando la estructura lo permite, mira hacia adentro de los bares. Si hay algo que sobra por esos lugares son bares y dentro de los mismos hay desconocidos que hacen lo mismo que él: miran sin ver.

Estaba llegando a la esquina. Este bar tenía unos amplios ventanales de vidrio. Pasó por el primero y miró; nada interesante. Un tipo distraído lo empujó; él se acomodó la mochila y retomó el paso, aprovechando para ver cómo, a través de la ventana siguiente, un tipo grande hablaba con una mujer. Y estaba por seguir su camino cuando el rostro femenino le llamó la atención. La conocía. Era ella: Maricel. 

Paró. La observó detenidamente. Ella hablaba, gesticulaba moviendo las manos y sonreía.  Él también sonrió, involuntariamente. No con una sonrisa completa, como la de Maricel, sino más bien una mueca, una media sonrisa, aunque genuina. La forma en que ella movía las manos al hablar le parecía familiar, se sentía identificado.

Hacía mucho tiempo que no veía su sonrisa. Había visto fotos bastante actuales (más que las que él tenía de ellos dos juntos, en las que ella sonreía), pero era distinto verla en movimiento y no en una pantalla. Por más que los separase un espeso vidrio, esto era mejor que la última vez que se habían visto frente a frente. Reconocía sus gestos. Podía leer sus labios. 

Entendía que era mejor seguir, pero no podía. En el fondo quería entrar, interrumpirla y saludarla, pero sabía que no es una posibilidad. No aun. No hoy. Seguía estático. Decidió que lo mejor sería que ella también lo viese. Sólo un metro los separaba: nada, comparado con la veintena de años que antes los alejó y a la vez mucho, teniendo en cuenta todo lo vivido en el último lustro. 

La miró fijo a los ojos, esperando a que ella percibiera su mirada. Maricel lo ve y automáticamente desvía la vista. Es como si hubiera visto una aparición.

El maldito bastardo gira la cabeza pero no deja de mirarla y por fin, da un paso. Luego otro, y se aleja contento. 

8 de marzo de 2013

Stairway to hell


Normalmente las escaleras me fastidian. No es novedad alguna que estoy con algunos kilos de más. La única excepción es esta. No da fastidio, pero sí un nudo en la garganta:





La imagen muestra la escalera principal del Casino de Oficiales de la Ex ESMA. Como pueden observar esta escalera solo te lleva arriba (luego de que anularan las escaleras al sótano, que está disimulada con ese armazón de madera que ven a la derecha de la imagen). 

Hoy, al visitarla nuevamente, pensé: 
                                                                 -Esta escalera que solo te puede llevar hacia arriba, en realidad te sumerge en un atroz infierno.

Luego me encontré haciendo el esfuerzo de no pensar en nada y al rato mi único interés era que la atmósfera húmeda no se apodere de mi.

Todavía se sufre dentro de esos muros aquel dolor añejo. 

3 de marzo de 2013

Incongruencias

Una personita me hace notar que existen incongruencias a lo largo del blog. Cuales? Se podría preguntar el lector fanático que ve todo divino y perfecto en mis escritos magistrales...

En realidad esa personita tiene razón, tengo un serio problema al escribir del pasado. Soy el Maldito Bastardo pero hay que determinar en que momento nace este alter ego y es por obra y gracia de Maricel, quien me privilegiara con este noble titulo ante la incapacidad de llamarme por el nombre que me pusieron mis apropiadores: Guillermo.

Y que pasa con las memorias que datan de antes de conocer a Maricel? Que hay de esos 21 años de vida? Cual es el nombre? Simple: Guillermo.

Y previo a  eso? Cuando mi mamá, todavía exhausta, le pide a Magnacco que antes de cortar el cordón umbilical me apoye en su pecho? También es sencillo: Rodolfo.

Y quien rayos sos ahora? Se preguntará el ya confundido lector. La respuesta es fácil: (hasta escribí un post anterior sobre esto) soy Guillermo Rodolfo Fernando Pérez Roisinblit.

Nunca debería haberme llamado Guillermo. Jamas. Yo tendría que haber renegado desde chico del nombre Rodolfo. No pudo ser. No me dejaron.

Cómo ser G.R.F.P.R. y empezar desde cero a los veintiún años? En ese caso hoy solo tendría doce y muy próximo a cumplir trece. Esta teoría le vendría perfecta a Maricel, ya que en algún mail por el 2001 me dice "Yo te parí de la oscuridad a la luz de la verdad" (un poco bizarro, pero a esta altura eso es normal). Tener doce años no estaría nada mal. Así podría justificar de una mejor manera mis caprichos y alguna que otra conducta infantil.

Y Guillermo Francisco Gómez? Que fue de él? Se murió? Desapareció? Otra vez? Cuantas veces va a desaparecer este muchacho? Oficialmente él, G.F.G., fue declarado nulo de nulidad absoluta en el año dos mil cuatro, a la edad de veinticinco años. Me detengo en la escritura. No puedo evitar ponerme serio al notar que en el septiembre del dos mil cuatro tenia la misma edad que mi papá al momento en que fuera secuestrado.

Retomo. Trato de volver al hilo del post. Me estanco. Hasta aquí todo se había escrito de manera casi automática y sin pausas. Ahora cuesta.

Lo que pretendo es que entiendan que no existe el presente sin aquello que lo sustente previamente. Eso es el pasado. Y mi pasado tiene hechos que hicieron que mi nombre cambie en dos oportunidades en un cuarto de siglo. Hoy no podría estar escribiendo, contando y viviendo de la manera que lo hago sin esos hechos. TODOS ajenos a mi voluntad, pero no por eso intrascendentes.

Guillermo Rodolfo Fernando Pérez Roisinblit (o el maldito bastardo) es el resultado de la suma de esos hechos. Es Rodolfito, el del sótano de la ESMA en el pecho de su madre y es Guillermo Francisco (como su apropiador) Gómez. Ese que no buscaba su origen y al que tanto le costó aceptar su historia. No hay posibilidades de ser hoy, sin haber sido ayer. Algo rebuscado, lo sé y me disculpo. No es moco e´pavo explicar y que ustedes entiendan. O sí?

En el post anterior relato una secuencia a mis cuatro años. Y me tuve que definir como "el niño" ya que no encuentro una manera de diferenciar que ese recuerdo no remite a la época posterior a mi restitución, sino que es previo. Y la pregunta que ronda en mi cabeza es: Quien fui? Y eso es lo que voy a tratar de resolver. Como defino a ese niño desde los tres días de vida hasta el veintiuno de septiembre del 2004?

Se aceptan sugerencias.

26 de febrero de 2013

Esa infancia (I)


Prologo

La historia reúne tres personajes. Entre ellos constituyen una familia. 

Él es personal de inteligencia en la Fuerza Área y por acomodo pudo lograr trabajar solo los viernes (por la noche, en turnos de 12 horas) y los sábados (el mismo horario). Durante la semana cuidaba y atendía al niño. Antes de comenzar en la F.F.A.A. había trabajado en la vieja Bodegas GIOL y tenía incorporado el hábito de la bebida como escape a la realidad. 

Ella tenía mucha familia, pero siempre estuvo sola. Desde pequeña, a los 12 años, ya estaba [podríamos decir] emancipada y trabajando en una casa de familia bien como "muchacha". Luego vino a Buenos Aires y con el tiempo se puso de novio con un tipo laburante y muy bueno. Juntos tenían planes y proyectos. Habían comprado dos terrenos en José C. Paz y la idea era vivir en uno y alquilar lo que construyeran en el otro. No pudo ser. Su mal carácter y la aparición de una tercera más dócil le hicieron perder ese buen partido. Por despecho se casó con F.G. 

Ella trabaja como personal de servicio doméstico de lunes a viernes. 

Ya había sido testigo privilegiada de como se "sopla" el hombre a una mujer y los indicios hacían presumir que esta relación se encaminaba a tener el mismo final. 

Lugar y fecha

José C. Paz, 9 de julio de 1984. 22:30 aproximadamente. La vivienda tiene cocina, comedor y dormitorio chico en hilera, uno lindante con el otro y hacia el costado izquierdo de la cocina se accede al dormitorio matrimonial y al baño.

Él llegaba un poco ebrio del centro tradicionalista y folclórico de la zona, donde se llevó a cabo un festival con motivo de la fecha. 

Ella había estado todo el día limpiando la casa, cuidando al niño  y sospechando que su marido le estaba siendo infiel con una vecina de la misma manzana. La otra era mucho más joven, alta y de curvas prominentes. Ella la llamaba despectivamente "la yiro".

El niño: mira la televisión. Están dando "matrimonios y algo más"

Él: F.G.; Ella: T.J.; Niño: el maldito bastardo.

T.J. había planeado que el 9 de julio el niño acompañara a F.G. al festival. Estaba segura que él no podría noviar con el yiro en presencia de la criatura. Sus planes se alteraron porque el día anterior el niño se atravesó la planta del pie con un clavo que estaba en una madera. No había más remedio. El estaría pavoneándose con esa tilinga por todos lados mientras ella se tenia que quedar a cuidar al niño y ocuparse de los quehaceres domésticos. 



25 de febrero de 2013

25-02

Escuchando la radio me doy cuenta de que hoy hubiera sido el cumpleaños de Néstor Kirchner. Dudé durante un breve lapso acerca de la fecha y de repente se apareció él en mi cabeza

Sucede que, así como hizo Néstor, José de San Martín, Pierre Renoir y George Harrison, también nació en esta fecha mi apropiador. 




¿Su nombre? Francisco G.

Durante más de la mitad de mi vida (veintiún años de treinta y cuatro, para ser más preciso), los 25 de Febrero fueron el cumpleaños de mi "padre". Lo pongo entre comillas porque el título le quedó siempre muy grande.

Qué locura que, en la misma fecha en que nacieron grandes personas - en especial San Martín y Kirchner -, también haya nacido un tipo como éste, ¿no?

Hoy volví a tener esa sensación extraña de que voy a verlo en la calle en cualquier momento, como si me acechara todo el tiempo escondido entre mil rostros. La última vez que lo vi fue en la improvisada cárcel que la Fuerza Aérea le perfeccionara en la Compañía Histórica de Palermo, justo detrás del Planetario.

Casi diez años pasaron ya desde ese último encuentro. Un punto de inflexión tal vez, en mi historia. Todavía viene a mi mente su voz junto a una catarata de recuerdos que cualquier persona preferiría borrar de su cabeza: los desprecios, la violencia a su ex mujer, las armas, las ventanas todas rotas, el miedo que le tuve durante gran parte de mi infancia, la falta de amor, etc. 


13 de febrero de 2013

Identique


Supongo, ya que no le puedo preguntar a nadie, que en esta foto mi Papá tenía entre dieciséis y veinte años. En la foto a color pueden ver al maldito bastardo, con tan sólo dieciséis, en la cabina de un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea.

Como pueden apreciar, el parecido es mayúsculo. Idénticos, dirían algunos. 


No está demás contar un poco sobre mi foto, ya que seguramente más de uno se está preguntando qué hacía yo en la cabina de un avión.

Durante la primaria se me metió en la cabeza que quería estudiar en un colegio industrial. La primera opción era la escuela Henry Ford de Pacheco, para después pasar a trabajar en la planta automotriz; pero la vida iba a dar un revés inesperado a mis intenciones. Resulta ser que mi apropiador supo de mi interés en las escuelas técnicas y después de meses sin que se preocupara por mí, se acercó con un folleto de la E.N.E.T. Nº1 del Palomar "Primera Brigada Aérea". 

Como podrán entender, mis deseos de ser aceptado por este personaje eran muchos, y si lograba que se sintiera orgulloso de mí, quizá - pensaba yo - podría ser un poco más sencillo. Conclusión: terminé estudiando en Palomar. Soy Técnico Aeronáutico y las materias de taller a partir del ciclo superior se desarrollaban directamente sobre las aeronaves. Es así como, casi diecisiete años después de que - posiblemente - hubieran arrojado al río a mi padre, drogado, en los conocidos vuelos de la muerte, su segundo hijo, el desaparecido, se encontraba reparando esos mismos aviones.

Muchos podrán llamarlo casualidad. Otros, coincidencia. Para mí, ver que la foto en la que más me parezco a mi padre es sobre un Hércules, se llama "ironía". 

P.D.: Existen fotos de mi papá hasta el momento de su desaparición, a los veinticinco años. Las que él no pudo sacarse, las que tendría que haberse sacado después de esa edad, las veo cuando miro las mías. ¿O alguien osaría discutir el parecido que tengo con mi viejo?

12 de febrero de 2013

Globalización

Esto es lo que reflejan las estadísticas del blog:


¡Quiero darle oficialmente la bienvenida a los visitantes de España, Alemania (!), México,  Brasil, Uruguay, Canadá y Francia! 

A Rusia no lo cuento, no por discriminar; es sólo que supongo que es el robot de Yandex, que me anda visitando. 

Si esto no es globalización, ¿qué es?

5 de febrero de 2013

Sobre fiambres y nenes...

Mientras yo vuelco emociones y pensamientos sobre mi historia y lo complicado que es afrontar la vida, habiendo estado mi nacimiento rodeado de tanto dolor, sufrimiento y muerte;
Mientras tengo que aceptar que he nacido como un animal, privado de mi libertad desde antes del comienzo de mi propia vida;
Mientras padezco por no saber si mi Papá estaba vivo cuando yo nací o simplemente si pudo llegar a tenerme en sus brazos;
Mientras poseo más incertidumbres que certezas sobre durante cuánto tiempo pude estar realmente junto a mi Mamá;
Mientras que no tengo siquiera la hora exacta de mi nacimiento...,

... el obstetra militar de la Marina que atendió (entre muchos otros) mi nacimiento, ése que fuera la primera persona sobre la faz de la tierra que pusiera sus manos sobre mí, se pasea con total libertad por un Shopping. 

Camina tranquilo. Sin pena. Disfruta del sol y mira vidrieras. Va del brazo, seguramente, de un familiar al que conoce desde toda su vida. No como yo que, aun hoy, sigo conociendo familiares, a casi trece años de que Abuelas me encontrara. 

Como un guiño cínico de la vida, entra a comprar fiambres a "El Nene", y yo me pregunto: ¿Cuántas veces este tipo habrá usado en la misma oración las palabras "Fiambre" y "Nene"?




H.I.J.O.S. fue quien lo filmó. Ayer sacaron un comunicado que no fue ni extensa ni repetidamente difundido por los grandes medios de comunicación. Tal vez, este tipo de cosas no son condenables por la sociedad. O quizás, sólo si la situación lo amerita y hay un funcionario del gobierno de por medio, si sería noticia. Tanto mejor si se puede combinar en el mismo titular las palabras ASADO y ESMA. Ahí si, hasta tenemos una radio abierta en la puerta del ministerio de Justicia.

Lamentablemente no hubo, al menos hoy, nada de esto.

Mientras tanto, la persona que atendió a muchas parturientas secuestradas y luego desaparecidas, se pasea tranquilamente y casi con una parsimonia burlona por entre la gente.

¡Piedra libre a Magnacco!

8 de enero de 2013

Otra vez será

Acá iba a poner un lindo sueño que tuve con la Princesa Maricel, pero un sueño lindo posta,  no una invención ni un palo para nadie. 

El drama radica en que me pareció poco original, teniendo en cuenta su estilo literario. 

Otra vez será. Me lo guardo para contárselo a ella algún día, en persona y cervecita de por medio. 

5 de enero de 2013

Para Ana Celia. ¡Hasta pronto!

Ana Celia dijo: El dirigente de Federación de Tierra y Vivienda, Luis D'Elía, criticó duramente a la diputada Victoria Donda en su twitter diciendo, "Victoria ‘TONTA’ bebió sorbo a sorbo la ideología y el odio de sus apropiadores".

¡¡¡ Buenísimo Luisito, sos mi ídolo KKs. !!!

Si nadie la defendió desde el gobierno y su entorno, tampoco las Madres de Plaza de Mayo, las Abuelas, Hijos, Derechos Humanos Ks, a esa bebita ,hija de desparecidos, criada por un perverso, psicópata , torturador lo deben creer firmente ¿no? y lo aceptan totalmente, yo creo que hasta piensan que vos , en tu caso Guillermo y en los de todos los que fueron apropiados y criados desde los pocos días de nacidos por militares enfermos ,endemoniados, miserables y sus mujeres, como lo fueron Vicky Donda, Juan Cabandé, los mellizos Reggiardo Tolosa, etc. no pueden dejar de tener incorporados en su genética ,adquirida por la crianza , el germen de esas siniestras perversiones,de los odios y que están malditos desde la cuna.

¿O no? sino deberías haber salido a defender a Vicky Donda y nada de nada...


Es el último comentario que te publico, no para censurarte, sino porque no seguís siquiera el hilo del post. Venís sólo a atacar con posturas inflexibles y totalitarias, sembrando malestar y trayendo cuestiones políticas de tabloide sensacionalista que nada hacen al fin de este espacio.

¿Es que acaso no publican tus comentarios viperinos en Seprin? ¿Es necesario que vengas a este lugar a traer estos temas? No voy a caer es el siniestro juego que pensás plantear. Lo partidario puede dividir, pero lo vivido como factor común nos hermana. Vos pensá lo que quieras, después de todo, estás en tu derecho, o mejor aun: pensá lo que te dicen que pienses desde la página de Seprin, que así te va bárbaro. 

Para que veas lo muy al pedo que hablás, te dejo una imagen de una larga charla que tuve en Noviembre defendiendo a Victoria Donda. 





Te saludo respetuosamente, que tengas una linda vida y que te mejores pronto.

El monopolio del dolor

El bendito (o maldito) asado en la Ex ESMA, que no fue, es el tema en boga en estos días y el maldito bastardo no puede dejar de dar su opinión, un poco porque me hinché las pelotas de leer tanto hipócrita que se rasga las vestiduras por las redes sociales, los diarios y los medios de comunicación y otro poco porque siento que es un tema que me toca y del que puedo opinar.

Por un lado tenemos a los Anti K, a los que el hecho de ser anti-algo ya los hace insoportables y toda discusión con ellos se vuelve inocua porque son personas cerradas y atrincheradas en su necedad. Por otro lado, tenemos a los sindicalistas maquillados; esos que en los plenarios insultan y denigran pero, en pos de hacerle la segunda a la opereta planteada por los medios hegemónicos, ¡son más buenos que la semilla de chia! Esos que se creen que porque tienen un sector con muchos trabajadores o afiliados tienen mayor representatividad que el resto de las juntas internas y hasta la verdad "posta", la de la milanesa; sindicalistas que sin pudor ni tapujos mienten frente a la cámara sin ningún problema y hasta podría decirse que profesionalmente, para luego caer en el ridículo de que una junta interna más pequeña los desmienta rotundamente sobre lo sucedido en la Ex Esma. Una de esas delegadas dijo en TN que preguntó casa por casa a los trabajadores de Justicia sobre la veracidad de la obligación de asistir al evento de Alak y quiero, desde acá, desmentirla categóricamente. ¡A mi casa no vino a preguntar! Es que ATE Justicia está con Pablito "Nos vemos en Disney" Michelli y ahora que Moyano se dio cuenta de que a Pablo no lo sigue ni la AFIP (tan temida en estos días), hay que "recalcular", como los GPS, para ver en qué dirección se marcha y en contra de qué. "Lo mismo de siempre", puede decir Michelli. Lo raro es que se rasgan las vestiduras por los DDHH los mismos que comparten una marcha con la Chechu Pando! Allá ellos. 

Una tercera posición es la de los familiares de los desaparecidos, los detenidos que sobrevivieron y los hijos. En este punto me quiero explayar: creo - y digo "creo" porque no estoy seguro de que todos hayamos sido víctimas de ese estado represivo. Acordando respecto de este punto, me doy la licencia de seguir adelante -: ¿Quién de todos nosotros es más victima que el resto? ¿Existe algún instrumento de medición ya diseñado del que no tengo conocimiento? ¿Nos vamos a poner a medirnos para ver quién la tiene más larga o quién la tuvo peor a la hora de sufrir? ¿Quién tiene monopolizado el dolor?

Si la respuesta es "nadie", entonces, ¿quién tiene derecho a decirle al otro cómo debe afrontar su historia? 

Coincido con mi hermana, la princesa, en que la Ex ESMA es un lugar horrible. Un sitio que, ante la sola idea de tener que visitarlo, ya me pone nervioso. Al entrar sentís que el aire es más espeso y la profunda carga de dolor y angustia todavía queda en cada uno de los rincones en los que estuvieron detenidas clandestinamente miles de personas a las que se torturó, mató y desapareció por completo de la faz de la tierra. Yo, personalmente, no puedo ir así nomás. Tengo que prepararme para visitarla. He ido cuatro o cinco veces, no más. No fui nunca a ningún evento. No fui a ningún taller. Creo que no iría a festejar nada porque no puedo festejar en el último lugar en el que se sabe que mi mamá estuvo con vida y del que desaparecí por más de veintiún años. Pero -siempre hay un pero-, ¡es un rollo mío! Es un drama que tengo yo. No necesariamente lo tienen que compartir los demás ni tienen que solidarizarse con mi sentir.

Así como una persona, en un momento de crisis o de nervios, puede estallar en llanto o largar una ruidosa carcajada y que sea válido, ¿por qué razón no sería absolutamente comprensible que la ESMA recuperada para todos es una victoria más en la lucha por la memoria, la verdad y la justicia?

Si Página 12 quiere organizar un brindis allá, ¿cuál es el problema? Antes brindaban los Marinos cuando se ganó penosamente el mundial '78, hoy puede brindar la gente que trabaja allí para dar conciencia a miles de estudiantes de lo que pasó en nuestro país hace más de treinta años. ¿Qué hay de malo en eso? De última, haces como yo, que si no me gusta la idea de festejar ahí, ¡no voy y listo!

Somos pocos los que pudimos volver de aquel horror. Que no nos separe algo tan chiquitito. Se ha luchado mucho y se ha conseguido poco. A mí no sólo me faltan mis padres; me duelen casi cuatrocientos hermanos que todavía no saben su verdadera identidad, ¡y nosotros discutiendo por el champán!