21 de marzo de 2013

Del otro lado del vidrio

Salió de clases. Saludó a sus compañeros y enfiló hacia la esquina.

Desde hace un tiempo tiene por costumbre mirar las caras que va cruzando en su camino. Mira sin ver, tratando de encontrar algo que le llame la atención. La gente en la ciudad parece moverse como arrastrada por una fuerza invisible y sin oponer resistencia; se deja llevar. De vez en cuando mira cómo cruzan la calle los autos y a veces las motos. En otras oportunidades, cuando la estructura lo permite, mira hacia adentro de los bares. Si hay algo que sobra por esos lugares son bares y dentro de los mismos hay desconocidos que hacen lo mismo que él: miran sin ver.

Estaba llegando a la esquina. Este bar tenía unos amplios ventanales de vidrio. Pasó por el primero y miró; nada interesante. Un tipo distraído lo empujó; él se acomodó la mochila y retomó el paso, aprovechando para ver cómo, a través de la ventana siguiente, un tipo grande hablaba con una mujer. Y estaba por seguir su camino cuando el rostro femenino le llamó la atención. La conocía. Era ella: Maricel. 

Paró. La observó detenidamente. Ella hablaba, gesticulaba moviendo las manos y sonreía.  Él también sonrió, involuntariamente. No con una sonrisa completa, como la de Maricel, sino más bien una mueca, una media sonrisa, aunque genuina. La forma en que ella movía las manos al hablar le parecía familiar, se sentía identificado.

Hacía mucho tiempo que no veía su sonrisa. Había visto fotos bastante actuales (más que las que él tenía de ellos dos juntos, en las que ella sonreía), pero era distinto verla en movimiento y no en una pantalla. Por más que los separase un espeso vidrio, esto era mejor que la última vez que se habían visto frente a frente. Reconocía sus gestos. Podía leer sus labios. 

Entendía que era mejor seguir, pero no podía. En el fondo quería entrar, interrumpirla y saludarla, pero sabía que no es una posibilidad. No aun. No hoy. Seguía estático. Decidió que lo mejor sería que ella también lo viese. Sólo un metro los separaba: nada, comparado con la veintena de años que antes los alejó y a la vez mucho, teniendo en cuenta todo lo vivido en el último lustro. 

La miró fijo a los ojos, esperando a que ella percibiera su mirada. Maricel lo ve y automáticamente desvía la vista. Es como si hubiera visto una aparición.

El maldito bastardo gira la cabeza pero no deja de mirarla y por fin, da un paso. Luego otro, y se aleja contento. 

11 comentarios:

  1. quizás no sea malo hacer lo que uno desea. tal vez y solo tal vez, hay que animarse un poco mas.

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    1. Vos sos testigo privilegiado en éstas memorias. Sabes que con ella nada es simple, ni lo fácil.
      Es como si los roles se hubieran invertido, quedando yo en la espera de encontrarla y ella del lado de la negación constante.

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  2. Quizás no te das cuenta que la vida te está dando una señal, no crees en eso?...

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    1. Señales! Es el titulo de un post viejo de este blog.

      La verdad? Ayer pasé toda la tarde noche pensando si ese pseudo encuentro era suficiente como para merecer un post. Había llegado a la conclusión que no. En un mueble del comedor de casa tengo desde hace 6 años una foto enmarcada de mi mamá de bebé. Ayer se me cayó y se rompió el vidrio. Conclusión: con mamá no se jode. Así que de madrugada nació este nuevo capitulo.

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    2. Leyendo tu respuesta a Leonardo pienso que si sentís que los roles se invirtieron quizás entonces ahora tengas Vos que ir en búsqueda de ella y sacarla de la negación. Y sobre lo que me decís a mí, ese post no lo había leído pero con éste sí inmediatamente se me vino esa palabra a la mente: "Señales". Con lo que contás, no hace falta que te diga que tu mamá también algo quiso, por eso finalmente escribiste sobre el "encuentro": seguro que quiere que "busques" en tu interior qué es lo que podés hacer. Búsquedas, parece que de eso se trata. Besos Guille y se te extraña a la mañana!

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  3. Es tan raros leerlos a los dos .

    "Qué pena que el otro día uno de mis abogados* en-los-múltiples-juicios-civiles-que-me-inició-Gustavo me pidiera expresamente: no escribas sobre nosotros en el blog.
    Me los guardo para una futura novela o para mi regreso triunfal al teatro, entonces.
    A menos que el cosaco ruso quiera dictarme sus escandalosas "Memorias de un abogado en el fuero comercial", que con gusto transcribiría.


    * Decir "mis abogados" parece que tiene glamour, pero les juro que no. Da más bien sensación de forajida.

    Fuente: Diario de una Princesa Montonera 21 de marzo 213

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    1. Que lastima, anónimo, que te olvidaste de firmar el comentario!

      No es raro! Que tiene de raro? O vos lo planteas desde el punto de vista de las contradicciones? Después de todo mi blog no tiene alusión alguna a la verdad ni a los porcentajes de la misma. Lo mio son recuerdos elaborados... Ojo! No cualquiera elabora recuerdos!

      No vas a negarme que lo opuesto de los blogs los vuelve llamativos!

      Saque conclusiones. Indague. Revuelva en los archivos de los mismos. Sume, reste, multiplique y divida. Ahí, entre las palabras va a encontrar el punto justo en donde se reflejan cosas que no son ficción.

      Ante la imposibilidad de resolver la ecuación, su pregunta no puede molestar al actor que se arroga ni mas ni menos que la verosimilitud de los hechos ;-)

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  4. Señales??? contradicciones??? Palabras que no dejan de perseguirlo señor Guillermo Perez Roisinblit!!!!
    No creo que tenga que ser ustedes el que deba ir a su encuentro. Cuantas veces a intentado hacerlo, y la única respuesta que tuvo fue el desprecio. Por que parece que algunos sufren más que otros en esta historia, y desean ser los ÚNICOS protagonistas. No soy quien para decirle que debe hacer, pero considero que esa señorita tiene que volver a buscarlo, y sentir la búsqueda desde el corazón,de lo contrario no sirve. Por que yo no me olvido, la vez que tuve en mis manos su libro "Diario de una Princesa Montonera-110% Verdad-", pág. 199, "Gustavo tuvo una hija hace unos meses,ni siquiera sé cuando, ni me interesa". Palabras fuertes de alguien que busco por largos años a su hermano,y nunca le dio la posibilidad de conocerlo, su egoísmo y sus caprichos de niña mimada no la dejan ver más allá de su universo.

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  5. Y, quizás, la vida (y tu mamá?) te estén empujando a darte la grandiosa oportunidad de seguir intentando ir más allá de tus sentimientos "encontrados" y su tiranía y jugarla de hermano.
    Y si entrabas y la saludabas? "Che, soy tu hermano" le diría yo si me da vuelta la cara...delante de todo el mundo.
    A ver qué dice, sólo por curiosidad, tal vez.
    En la distancia mediática todos somos gardel... y cara a cara, en público??? Se la banca???
    Besos!

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    1. No tengo idea! Pero tampoco tenia la intención de invadirla.

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